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Déficit de infrastructura y la brecha digital

Ante los recientes acontecimientos mundiales, CLD ha priorizado la urgencia de abordar la constante desigualdad y brechas de acceso a las tecnologías de la información y comunicación (TIC). Los efectos inmediatos de la pandemia Covid-19 y las medidas tomadas por varios gobiernos para abordar la emergencia de salud han destacado nuestra creciente dependencia de una conectividad confiable y una infraestructura adecuada.

El déficit de infraestructura en la región ha llevado al problema crítico de la desigualdad, es decir, brechas de conectividad, acceso asequible y de calidad, solidez de la red, seguridad y gestión del tráfico. La suspensión de escuelas y universidades, así como de actividades y trabajos no esenciales, ha hecho que los costos de la brecha digital sean más claros que nunca.

La implementación de medidas de quedarse en casa tiene diferentes implicaciones para las personas que viven en áreas con acceso a conectividad móvil en comparación con las que permanecen sin acceso en América Latina. El trabajo a distancia y la escuela en línea no son una posibilidad para todos y esto amenaza con aumentar los efectos negativos de la crisis a largo plazo para grupos vulnerables, mujeres y minorías.

Si bien ha habido una gran cantidad de políticas e inversiones, esquemas e incentivos público-privados, fondos de acceso universal e iniciativas dirigidas por el Estado para abordar las dificultades de compensar la falta de atractivo comercial para que los ISP inviertan en regiones remotas, ninguno de estos ha alcanzado un nivel significativo de éxito.

CLD cree en la importancia de revisar las soluciones anteriores que pueden haber tenido errores de implementación, así como también pensar en soluciones nuevas. Es fundamental proporcionar nuevos modelos de cooperación para abordar los continuos desafíos de garantizar el acceso a la banda ancha para la mayoría de la población.

CLD está trabajando con un grupo diverso de especialistas para impartir programas de capacitación y producir investigaciones para evaluar el impacto de la brecha digital y proporcionar sugerencias de políticas para abordar este tema crítico. Esta línea de investigación se centra en cuatro componentes principales asociados con el déficit de infraestructura en la región:

  • Evaluación de modelos de acceso universal que incluyen conectividad y programas de creación de capacidad.
  • Trabajo a distancia y educación en línea; cómo puede continuar la educación remota y el trabajo en línea, mientras evaluar la brecha digital y las implicaciones de seguridad cibernética.
  • El empleo y la brecha digital de género; analizar el impacto que tiene la actual brecha digital en los grupos vulnerables y cómo se han incrementado estos efectos.
  • Esfuerzos de ayuda económica a través de pagos digitales, y los efectos positivos de la competencia del mercado para el desarrollo de ecosistemas financieros digitales.

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